Aquí y ahora Conmigo
- Georgina Guzmán

- 18 jun 2020
- 1 Min. de lectura
Ayer no tuve ganas de sentarme a meditar.
Pensé en que mejor lo dejaba para el día siguiente y que era oportuno quedarme una hora más despierta solo para ver un video de maquillaje.
Luego recordé cuando un hombre que me gustaba muchísimo hace años, me hacía lo mismo, me dejaba siempre para otro día. Recordé cuando emocionada esperaba la invitación de este hombre, solo para que el mismo día de la cita, recibir un mensaje de "lo siento, mejor lo dejamos para otro día". Con suerte, recibía esos mensajes, otros hombres ni tenían la amabilidad de ser claros y simplemente desaparecían, dejando abierta la puerta (obviamente yo también dejaba la puerta abierta) para volver a escribirme otro día, como si nada hubiese pasado (¿existo?).
Recordar esto ha sido la clave para sentarme y continuar con mi mayor compromiso en esta vida, estar conmigo, en las buenas y en las malas, en la luz y en la oscuridad, en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad.
Estoy comprometida conmigo misma, tal como una novia en el altar, solo que el altar es mi asiento en la meditación y mi compromiso es mi amor, propio.
Con amor,
Georgina,





Comentarios