Dale color a tu dolor
- Georgina Guzmán

- 22 ene 2021
- 1 Min. de lectura
Después de una partida queda un espacio vacío
físicio y espiritual,
si queremos transitar por nuestra noche más oscura quizá o una
de las más oscuras, entonces tendremos que elegir un color,
una forma para nuestra herida.
¿Qué color tendría tu dolor?
¿De qué tamaño es tu herida?
¿Cómo te imaginas sobreviviendo y aprendiendo
de esta nueva lección?
Saber qué forma tiene nuestro dolor
nos ayuda a indetificarlo
y abrazarlo.
Sin este reconocimiento no podremos avanzar,
antes de poder perdonar
hay que gritar
nuestra ira, nuestro sufirimiento, lo que sentimos
no puede ser guardado,
tiene que ser expresado y
una vez fuera puede recién ser curado.
Con amor,
Georgina.





Comentarios