El dolor de renacer
- Georgina Guzmán

- 20 ene 2021
- 1 Min. de lectura
No puede haber un renacimiento sin muerte,
no podríamos empezar de nuevo
sin la caída de lo que pedía ser
cambiado a gritos.
No duele tanto una despedida
como el esfuerzo del cambio que se nos pide
iniciar luego de dar
el último adiós.
Dejar atrás viejas formas
en todo sentido de la palabra
cuesta mucho a quien valora
y venera la seguridad.
Es hora de que sostengas tu mano
y tú misma empieces a tumbar
todas las ruinas que impiden
tu jardín interior.
Dolerá, sí,
pero te tendrás a ti misma
y ese será tu bálsamo salvador.
Empieza de nuevo,
transfórmate,
despídete de lo que ya no te sirve
y vuela alto con lo que sí apoya tu ser.
Con amor,
Georgina.





Comentarios