El impulso del amor: dopamina y la adicción
- Georgina Guzmán

- 26 abr 2020
- 2 Min. de lectura
Ayer vi una charla Ted, súper interesante de la antropóloga, bióloga y autora de varios libros sobre el Amor, Helen Fisher, el título de la charla es "estudiando el cerebro enamorado".
Según Helen, el amor no es una emoción, es realmente un impulso, originado en la mente, precisamente en la parte del cerebro con el que se desea o se ansía. Este impulso amoroso, lo llamaré así, es incluso más fuerte que el impulso sexual, es decir, ¿quién no desea una relación amorosa?, ¿el vivir por siempre juntos y felices? Pienso que la mayoría.
Poniéndonos un poco más científicas:
Existen tres sistemas cerebrales:
1. Sistema del Impulso sexual: Deseo de gratifcación sexual, aquí insertaré una frase que mencionó y me llamó mucho la atención, "La comezón neuronal intolerable". Imagino que se produce cuando no puedes dejar de pensar en ese objeto del deseo que piensas puede proveerte de esa gratificación sexual o en realidad, a cualquier pensamiento que retorna a ti, sin parar.
2. Sistema del Amor romántico: Relacionado a la búsqueda de la dopamina, neurotransmisor de la novedad y variedad, antes era conocida como la hormona del placer, sin emabargo, algunos estudios apuntan a que actúa de forma previa a la obtención del placer, es decir participa en la motivación para conseguir algo. (https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-dopamina-pierde-el-titulo-de-hormona-del-placer)
3. Sistema del Apego: se refiere a la calma y seguridad de una pareja estable.
Entonces, la teoría de Helen Fisher es que el sistema del impulso sexual evolucionó al Sistema del Amor romántico, para evitar tanta búsqueda de parejas, y así favorecer solo a una, luego el sistema del amor romántico evolucionó al Sistema de Apego, para que la naturaleza se asegure de la crianza de un niño.
La dopamina, relacionada al amor romántico, y sabemos ahora que a la motivación para obtener placer, puede causar que ansiemos a alguien con quien hayamos liberado oxitocina (si tuviste un orgasmo claro) aunque esta persona no te convenga o haya sido algo casual, he aquí el probable inicio de una adicción.
En el sexo casual, en el cual liberas dopamina, luego del orgasmo, se produce una inyección de oxitocina y vasopresina, asociadas con el apego, es decir que puedes tener esa sensación de conexión con alguien que apenas has conocido, imáginate con alguien con quien pasas más tiempo, meses quizá. Al terminar la relación, obviamente se producirá en tu cerebro, la sensación de ansiar más de esa "droga" o placer, por ello es entendible que quieras reconectar con alguien aunque la relación haya terminado de una forma poco amable.
Aquí también es interesante lo que comenta Helen, que es posible estar enamorado de varias personas, porque los sistemas cerebrales, a pesar de estar conectados, pueden funcionar independientemente el uno del otro, según ella, podemos sentir deseo sexual por alguien que no es nuestra pareja, con quien tenemos un vínculo de apego y sentir amor romántico por otra persona que apenas estemos conociendo porque lo misterioso también eleva la dopamina!
Así es chicas, quizá esta nueva mirada, no solucione nada pero sí que puede servirte para entenderte mejor, no solo a nivel emocional, también a nivel corporal y de una manera más objetiva.
Abrazos y amor,
Georgina.





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