Oraciones del Alma
- Georgina Guzmán

- 28 abr 2020
- 2 Min. de lectura
Una parte importante de mis meditacions, en las mañanas, es el acto de Orar, alguno, incómodos con el término Orar, o quizá incómodos con todo el equipaje que trae quizá la palabra para algunos de nosotros, prefieren Pedir.
Le pido, oro y agradezco, a esta energía especial que siempre está, de hecho sé que siempre está porque confío en ella en momentos muy difíciles, pero he de confesar que a veces me olvido de su presencia.
Quizá por ello cada mañana la busco, pero es ella quien me encuentra antes, inesperedamente, no en mi cojín meditativo (mentira, no tengo, medito sentada) no en mis minutos de meditación, no en mis plegarias; esta energía me alcanza durante las sesiones que tengo con ustedes, mis clientas, me alcanza cuando veo a mí mamá de una forma diferente, sin la carga del pasado, me alcanza cuando leo un libro y recuerdo algo en el cuerpo, no en mi memoria, quizá algo de vidas atrás.
La energía está siempre contigo, sería hermoso vivirla todo el tiempo, o quizá estamos rodeados de tanto contraste para que precisamente la apreciemos. La primera vez que me alcanzó fue durante un taller, tenía poca energía para darlo, estaba recién saliendo de recibir mi última transfusión; sin embargo confié en que algo superior me ayudaría en mi taller porque sola no podía, y así fue, se manifestó y pude hacerlo; y quienes asistieron también la sintieron, que ¿cómo lo sé? pues lo vi en sus miradas, algo había cambiado desde los talleres que doy desde el 2017, al que di aquella vez, en el 2019.
Dicen que los ángeles y el Universo, no tienen permiso para ayudarte en lo que deseas si es que tú antes no lo pides y autorizas, quizá sí sea cierto porque no es hasta que pedí que se me ha concedido la dicha de sentir esta ayuda Divina y Cósmica!
Gracias!, Con amor,
Georgina,





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