Que el "no" que recibiste se convierta en un "Sí" incondicional a la vida
- Georgina Guzmán

- 6 jul 2020
- 2 Min. de lectura
Hace años estuve en un limbo voluntario. Inconscientemente voluntario con un hombre. No podía aceptar que este hombre me tratara como una opción, una opción que se encontraba segura, siempre "ahí", dispuesta a ser elegida a cualquier hora del día. Cuando hablo de aceptar, no me refiero a tolerar este trato sino a aceptar las emociones que despertaba en mí, el dolor, la ira, la angustia, la ansiedad y la tristeza.
Leí un libro llamado Hoponopono basado en una sabiduría de muchos años atrás, era un libro de ejercicios y uno de ellos tenía como lección que todos los días tenía que recordar lo que me causaba tristeza y dolor para luego repetir "Sí" varias veces. Quizá no recuerde con exactitud las palabras de este ejercicio pero sí recuerdo que al recitar este mantra, este sí, muchas veces, mi cuerpo empezaba a relajarse, no significó que mi dolor se disipara, por el contrario parecía intesificarse cada vez más, sin embargo poco a poco en medio de ese dolor, que antes fue sufrimiento, había paz, podía sentir una tristeza pero en paz.
Este sí incondicional a lo que es, no significa que vas a reparar una relación, no significa que aceptarás un mal trato en nombre del amor incondicional, significa que dejarás de resistirte y de preguntarte mil veces por qué, y podrás experimentar tus emociones sin pelear con la vida, sin maquillar la realidad.
Es ahí cuando tienes el valor de tomar un camino diferente, solo después de la aceptación de lo que es, puedes empezar el camino de la transformación.
Repite Sí, sí sí sí, mil veces en cada una de tus mañanas, sobretodo cuando recuerdes que quizá la relación que tanto deseabas, acabó; o cuando te encuentras en un limbo doloroso y quieres acabar esa situación.
Con amor,
Georgina,





Comentarios